Para la temporada otoño-invierno 2010-2011, la firma Chanel, liderada por el ‘kaiser’ Karl Lagerfeld, presentó en París Fashion Week su nueva colección, una sorprendente y arriesgada propuesta con un claro mensaje: el efecto del calentamiento global. El escenario lucia unos enormes bloques de hielo y una pasarela encharcada, haciendo del desfile una metáfora sobre el deshielo y sus consecuencias.
Esta colección de moda mostro unos enormes abrigos de pelo tipo yeti, mucho pelo sintético, punto grueso y prendas de nieve haciéndola llamativa y muy invernal. Lagerfeld vuelve a apostar por el tweed, la seña de identidad de la casa, que revisiona una vez más, presentándolo en trajes de chaqueta, abrigos e incluso combinándolo con la piel.
Las pieles son el mejor aliado ante el frío, pero la firma recurre a las pieles sintéticas, casi idénticas a las naturales tanto en tacto como en aspecto. Otra de las contantes de la colección son los flecos, que se presentan en angora, piel o tweed para cubrir cuellos, bajos y guantes. Tras una selección de minivestidos de angora, la firma presenta sus vestidos más sofisticados, largos, asimétricos y con muchas capas.
El hielo también sirve de inspiración para la paleta de colores, formada por tonos fríos como azules, grises, blancos y negros, a los que acompañan ciertas pinceladas de marrones.


