
Es uno de los problemas estéticos más frecuentes que afecta por mayoría a las
mujeres.
Las causas de la llamada "doble barbilla", que puede llegar a ser triple, son varias:
Una disfunción de la glándula tiroides, que provoca el conocido "bocio". En este caso, la solución es exclusivamente quirúrgica. Bajo ningún concepto debemos tocar este cuello.
- Una mala postura de las vértebras cervicales y de los hombros, provoca un retraimiento del maxilar, produciendo el abultamiento del tejido adiposo submaxilar.
En este caso, lo recomendable es buscar una gimnasia correctiva o una disciplina postural: bajar los hombros y levantar el maxilar inferior.
- Un mentón retraído o corto. Provoca una ptosis de la piel y del tejido adiposo que normalmente deberían estar tensadas por el maxilar.
Además, se debe practicar los masajes para tonificar los músculos cutáneos y según la edad de la
mujer, habrá que recurrir a la
cirugía estética que corrige perfectamente este tipo de problema.
- Exceso de tejido adiposo. Es el caso más frecuente y el que realmente necesita de nuestros servicios. La grasa se acumula debajo y alrededor del maxilar inferior haciendo pliegues que, en algunos casos, cambian totalmente la forma del
cuello.
- Pérdida de elasticidad y de turgencia muscular que ocasiona una ptosis de los tejidos que quedan colgando debajo del maxilar. Esto puede ocurrir debido a un adelgazamiento demasiado rápido, o como consecuencia de una enfermedad o una flacidez excesiva de los músculos cutáneos. Para ello, resulta favorable el tratamiento
estético para fortalecer el óvalo, que ayudará a mejorar de manera espectacular la esbeltez del
cuello.
El tratamiento
Para reducir el doble mentón, en caso de exceso adiposo, se realizarán las siguientes técnicas:
1. Masaje específico con
crema reductora. Los movimientos principales serán de amasamiento, a lo largo del maxilar inferior, seguidos de pellizcos y palmoteos, realizados con las dos manos alternativamente.
2. Ionización de un producto reductor.
3 Gimnasia pasiva con placas pequeñas situadas a cada lado del
cuello. Si la adiposidad es muy importante, se pueden colocar al mismo tiempo unas placas en el
cuello y otras debajo del maxilar inferior.
4. Aplicación de una
mascarilla reafirmante.
Reafirmación del "óvalo"
1. Realizar masaje de moldeado con movimientos ascendentes en las zonas de los maseteros del maxilar inferior. También se puede hacer un masaje facial con alta frecuencia indirecta. Teniendo bastante cuidado de no separar las manos del
rostro de la mujer.
2. Ionización de un producto reafirmante.
3. Gimnasia pasiva durante unos 20 minutos colocando las placas en la nuca.
4. Aplicación de una
mascarilla reafirmante